Ferias de libros, tus grandes cómplices en el fomento de la lectura (si no cometes uno de los errores más frecuentes)

Publicado el 26 de mayo de 2026, 9:18

¡Acude con tus hijos a las ferias de libros sin incurrir en este gran falloLo he visto cientos de veces: los padres con buenas intenciones cometiendo el mismo error (una y otra vez).

Llevar a tus hijos a las ferias literarias es una manera genial de fomentar la lectura en los peques. Pero 6 de 10 adultos cometen el mismo error y (sin darse cuenta) desaprovechan esta oportunidad de potenciar el habito lector. Los niños se fijan en un libro, lo hojean, se dejan maravillar por sus ilustraciones, leen fragmentos del texto. ¿Y qué pasa? Los padres en vez de felicitar a su peque por encontrar un libro bien bonito y mostrar el interés (“¿Te gusta este libro?”, “¿Me lo enseñas?”, “¿Este te parece interesante?”, “¡Qué bien! Has encontrado lo que buscabas.”), le sueltan comentarios de este tipo: “¿Y no prefieres este otro?”, “Mejor echa un vistazo a este ejemplar.”, “¡Mira! Este que acabo de ver es de un autor muy famoso”. En consecuencia, el niño deja de negociar, se desanima, siente resignación y acepta el ejemplar elegido por su tutor.

¡Mamis y Papis! Dejad de elegir libros por vuestros hijos mientras los peques tengan la posibilidad de tocar los ejemplares y echar un vistazo al libro que les llama la atención. Muy a menudo es lo que pasa: cuando los padres consiguen convencer a su hijo imponiendo sus elecciones literarias, después el niño se niega a leer el libro escogido por la otra persona, evita su lectura en casa, o su lectura se convierte en una obligación sin encanto ni pizca de gracia. No se trata de comprar cualquier libro, se trata de crear vínculos y celebrar momentos especiales que animan a la lectura.

El hecho de imponer las lecturas por los padres provoca el rechazo de un ejemplar concreto, incluso se puede convertir en la ambivalencia lectora, o en la falta de interés por los libros. Una oportunidad de disfrutar de la compra literaria se transforma en una situación forzada y desagradable. El niño se acordará de este momento y la próxima vez decidirá no asistir a la feria, o dejará de prestar la atención a los libros expuestos por las librerías. Para qué hacerlo, si al final se compra algo no deseado, algo que no despierta la ilusión (por lo menos no la del niño).

Lo mejor es asistir a la feria literaria con ganas y el presupuesto definido, con la mente abierta y el tiempo suficiente para dedicarlo a la libre y relajada elección de ejemplares. Es recomendable hablar previamente con los hijos, preguntar por sus expectativas, también comentar el presupuesto previsto para la compra y decidir juntos la posible cantidad de libros. De esta manera les hacemos cómplices de esta aventura literaria y concretamos las normas que toda la familia debe cumplir durante el paseo por la feria. Tal vez la selección de tu hijo te sorprenderá. Tal vez el libro escogido por el niño no te convencerá del todo. Pero hay que recordar que los pequeños lectores necesitan experimentar para ampliar sus horizontes, conocer varios géneros literarios y formar su pensamiento crítico. Esto es muy importante para el crecimiento personal. En vez de fijarse solamente en los títulos de la literatura infantil, presta la atención a las reacciones del niño. Interpretar y respetar sus emociones es la base de la crianza consciente y la educación positiva.

La libertad de elegir lecturas aumenta la autoconfianza infantil. Los niños aprecian nuestra actitud tolerante y agradecen el detalle de dejarles tomar la decisión lectora. Eso no significa que tu voto no cuenta. Interviene aconsejando cuando el libro se escapa totalmente de la edad recomendada (“Lo buscaremos cuando seas mayor.”), cuando su tipografía no es la más adecuada para las capacidades del niño entusiasmado con sus primeras lecturas autónomas (“A ver si encuentras algún cuento bonito en mayúsculas, así podrás leérmelo por la noche.”), o cuando el precio se sale del presupuesto previsto para la feria (“Seguimos buscando, a ver si encontramos algo parecido pero un poco más económico.”).

Acompañar a tu hijo en la elección de sus lecturas, sin imponerle tus decisiones, significa respetar sus gustos, fomentar la lectura, cuidar su autoestima, ampliar sus horizontes y, también conocer mejor sus intereses, pasiones y preferencias. Aprovecha este momento de magia literaria. Tu hijo se sentirá escuchado y comprendido. Y este recuerdo se quedara con él para siempre.

¡Esto funciona, te lo garantizo! Años de experiencia como autora firmando libros en las ferias editoriales, de trabajo en el fomento de la lectura y en la venta directa en las paradas de libros, me ayudaron a llegar a estas conclusiones. Del otro lado de la mesa, del mostrador o expositor, se ve bien las caras y los ojos de los niños. Y me duele el alma al observar a los peques decepcionados, resignados, tristes. De lo contrario, se nota mucho cuando están felices, ilusionados por la lectura, enamorados de la portada. Créeme, es fundamental aprovechar bien vuestra participación en las ferias literarias para enganchar a la lectura. A veces se trata de soltar las riendas, aprobar las elecciones del niño y conocer sus gustos. Así le apoyas y animas a seguir leyendo. No se trata de dejarle hacer lo que le da la gana, es una buena lección de tomar decisiones, de intercambiar opiniones y hablar de los libros. Y sí, con un fin claramente definido - el fomento de la lectura.

Dime en los comentarios qué te parecen estos consejos de animación lectora, si llevas a tus niños a las ferias de libros y qué trucos usas para engancharles a la lectura. ¡Tu opinión cuenta!      

 

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